Se centra en tres aspectos fundamentales, siempre citándose fechas concretas del futuro. En primer lugar se habla acerca de los sentimientos personales, los estados psico-afectivos que vivirá la persona, y las relaciones familiares. En segundo término, se describen los acontecimientos futuros relacionados con la relación amorosa, las posibilidades de romance, la sensualidad, y la vida de pareja. El tercer aspecto que se trata es el de la psicología sexual profunda, y los comportamientos psicosexuales.
En el lado superior izquierdo de cada interpretación astrológica viene indicado el período de tiempo durante el cual está vigente el correspondiente aspecto. Por ejemplo, si se le indica "Abr 1, 1994 (Feb 15, 1994 - May 15, 1994)", quiere decir que el aspecto por tránsito comienza a mediados de febrero, alcanza su mayor intensidad alrededor del primero de abril y termina a mediados de mayo. Por tanto, la primera fecha ("fecha pico") indica el momento en que la fuerza del aspecto es máxima. En síntesis, la influencia astrológica empieza el 15 de febrero de 1.994, aumenta gradualmente su energía hasta el 1 de abril de 1.994, y luego disminuye poco a poco hasta el 15 de mayo de 1.994.
Podría darse el caso de que un aspecto astrológico se repitiera más de una vez a lo largo del tiempo que contempla el informe, con lo que en esos casos se le presentaría el mensaje "Esta influencia astrológica (nombre del aspecto) también ocurre en la fecha..... (fecha pico). Consulte esa fecha. Gracias".
En el margen superior derecho de cada interpretación aparece abreviado el nombre del aspecto y de los dos planetas que están formando parte de este último. Por ejemplo, "Jup Cuad Sat" significa que durante la citada fecha se está produciendo una "cuadratura" de "Júpiter en tránsito" al "Saturno natal". Es decir, el primer planeta que aparece en el par siempre es el astro que está en tránsito (posición real del planeta en el zodíaco en la fecha indicada), mientras que el segundo planeta del par es "natal" o, lo que es lo mismo, considerando la posición que éste poseía en el zodíaco cuando usted nació.
Justo antes de comenzar la interpretación aparece en mayúsculas el nombre completo del aspecto y de los dos astros que intervienen.
Como antes, el primer planeta está en "tránsito" mientras que el segundo es "natal".
A continuación se le indica la INTENSIDAD del aspecto en una escala que va de 1 a 10. Es decir, una aspecto con una fuerza 1 es de carácter muy débil, con lo que quizás la persona no lo capte si no está suficientemente atenta. En cambio, un aspecto de fuerza 10 es potentísimo. Podemos considerar como aspectos de intensidad MUY ALTA los que tienen puntuaciones de 8, 9 ó 10; ALTA con una puntuación de 6 ó 7; MEDIA si poseen 4 ó 5; BAJA si tienen 2 ó 3; y MUY BAJA si dan una puntuación de 0 ó 1.
Este informe estudia los aspectos entre los planetas en tránsito (posición real del astro en el zodíaco en una fecha dada) y los siguientes tres planetas natales: Luna, Venus y Plutón.
Los aspectos por tránsito que afecten a su LUNA "natal" le hablarán acerca de vivencias en relación con su familia paterna y, en caso de que esté usted casado, relativas a su familia conyugal. La Luna, además, le influye en sus estados psico-emocionales en general: romanticismo, nostalgia, dulzura, susceptibilidad, necesidad de afecto, etc.
Los aspectos por tránsito que alcancen a su VENUS "natal" le influirán en su vida sensual y amorosa, ya se trate de una aventura, un noviazgo, o un matrimonio. En caso de que actualmente no tenga pareja, los aspectos armónicos a Venus natal serán momentos propicios para conocer a personas interesantes e, inclusive, para enamorarse. En general, Venus mide el grado de armonía que usted posee con su pareja, el nivel de felicidad que le produce la relación y, en general, la forma en que está viviendo el amor durante ese período.
Los aspectos por tránsito que lleguen a su PLUTON "natal" repercutirán en sus comportamientos íntimos, en su psicología sexual, y en su energía vital en general. La energía sexual se encuentra muy ligada al nivel total de energía en cada ser humano. Por ello, de la calidad de la relación sexual no sólo depende la vida de pareja en sí, sino también el equilibrio interno, la autorrealización y la plenitud personal de cada uno de sus miembros.