La primera fase de la que hablamos es la que se refiere a hacer las combinaciones iniciales con los elementos básicos astrológicos (planetas, signos, casas y aspectos). Esto es algo que desde el punto de vista de la enseñanza tiene sus complicaciones, ya que aquí el estudio de tipo memorístico y racional clásico no sirve. En cambio, la mayor parte de los libros de astrología que se atreven a iniciar el estudio de la interpretación, basan sus exposiciones en largas listas de "recetas astrológicas", que la mayor parte de las veces dan una idea equivocada o, como mínimo, incompleta.
Estas recetas son series casi interminables en las que suelen incluirse todas las combinaciones de planetas en signos (Sol en el Carnero, Sol en el Toro.....Luna en el Carnero, Luna en el Toro, Mercurio en el Carnero, Mercurio en el Toro.....etc., etc., etc.). De esa forma se completa un recetario inicial de 120 recetas que obtenemos de 120 combinaciones planeta-signo.
Ese modelo de recetario astrológico continúa con otros ciento veinte párrafos de interpretación estándar por las combinaciones de los diez planetas con las doce 120.
Así, la serie se desarrolla con el siguiente patrón: Sol en casa I, Sol en casa II.....Luna en casa I, Luna en casa II.....Mercurio en casa I, Mercurio en casa II.....etc. En ocasiones se incluye un recetario de tipo astrológico en el que se trata de informar de las distintas combinaciones posibles de los aspectos astrológicos. Así, se comienza viendo los aspectos entre el Sol y la Luna, y luego se continúa Sol-Mercurio, Sol-Venus.....Luna-Mercurio, Luna-Venus, Luna-Marte.....Mercurio-Venus, Mercurio-Marte.....etc.
Se completa hasta un total de 45 combinaciones posibles, especificándose en cada una de ellas por lo general tres sub-recetas: aspecto armónico, conjunción y aspecto desarmónico. Es decir, en el caso del aspecto Sol-Luna, por ejemplo, se tratan esos tres puntos.
En los más exhaustivos textos se continúa con otra serie, que es la de la combinación entre signos zodiacales y casas astrológicas, teniendo en cuenta en qué signo zodiacal cae la cúspide o inicio de cada casa: El Carnero en la casa I, en la II, en la III.....el Toro en la I, en la II, en la III, etc.
Son ciento cuarenta y cuatro combinaciones, con lo cual sumamos un recetario 429 recetas.
Por supuesto que este sistema es tedioso y muy poco pedagógico. Si realmente éste fuera el camino más adecuado para iniciarse en la interpretación cosmopsicológica, podríamos hacer un esfuerzo y tratar de mejorar esta técnica, pero consideramos que no es así.
Por supuesto que el estudiante que tenga paciencia, interés y tiempo podrá obtener algunas interesantes conclusiones como consecuencia de la experiencia de los astrólogos que han diseñado esas combinaciones. Pero con ello no hemos obtenido la llegada a la primera meta, que es la de haber aprendido un sistema universal para la interpretación de las combinaciones de cada planeta aspectado en signo y simultáneamente en casa.
No perdamos de vista que el planeta no se encuentra por separado en un signo y por otro lado en la casa, sino que él cae a la vez en una porción zodiacal y en una casa terrestre determinada. Así, si fuéramos a hacer un recetario semi-completo tendríamos que diseñar 1.440 combinaciones, es decir, 12 casas x 12 signos x 10 1.440. La serie sería algo así: Sol en el Carnero en la casa I, Sol en el Carnero en la casa II.....etc. Esto sin contar las posibles combinaciones del planeta por aspectos con los demás astros del sistema solar, con lo que tendríamos que multiplicar como mínimo por nueve y nos colocaríamos en un recetario básico completo de 12.960 combinaciones.
Es curioso que la mitad de un año platónico o de las constelaciones (25.920 años) dura 12.960 años, que es el tiempo medio de seis eras astrológicas.
Toda esta relación de números es sólo para demostrar la necesidad de usar otro sistema de enseñanza y de estudio.
Entremos seguidamente en él.
SISTEMA UNIVERSAL DE INTERPRETACION DE PLANETA ASPECTADO EN SIGNO Y EN CASA.
Aun cuando pretendemos llegar a descifrar o leer estas combinaciones (planeta-signo-casa-aspectos), hemos de iniciar el estudio por separado, como si estuviéramos aprendiendo a realizar la respiración completa. Primero vemos cada fase para luego desarrollar la totalidad.
COMBINACIONES PLANETA-SIGNO.
En primer lugar, hemos de definir algo así como reglas básicas o claves de lectura astrológica. Veamos qué representa el planeta desde el punto de vista interpretativo. Este ha de definirse como una serie de funciones psicológicas o líneas de comportamiento humano. Veamos ejemplos al respecto.
Marte: las funciones psicológicas que representa son la agresividad, el dinamismo, la capacidad de lucha, la impulsividad, el liderazgo, la acción, la definición o decisión, la dureza, etc.
Saturno: mide la constancia, la tacañería, el ahorro, el control del tiempo, el realismo, el materialismo, la capacidad de concentración, etc.
En este momento recomiendo que realice usted un ejercicio en el que plasme las funciones psicológicas y las líneas de comportamiento que corresponden a cada planeta, tal como lo hemos hecho ya con Marte y Saturno.
Dicho lo anterior, obtengamos algunas conclusiones al respecto.
De alguna forma, el planeta representa lo que vamos a medir o estudiar en el ser humano. Por ello, el estudiante ha de tener perfectamente claro cuáles son las funciones psicológicas de cada astro del sistema solar, sin confundir los atributos de uno con los de otro. Ello, por supuesto, se consigue en gran parte con la práctica.
Ahora se trata de saber cuál es la significación o papel del signo zodiacal cuando entra el planeta en contacto con él. La posición del planeta en el signo va a concretizar mucho más la vibración o tonalidad del primero. El signo especifica qué características posee la función psicológica que representa el planeta. Pasemos a los ejemplos, aunque en el presente tomo sólo trataremos algunos de ellos. En el octavo volumen insistiremos mucho más en casos prácticos, una vez que se haya dado tiempo para asimilar la idea general.
Mercurio como planeta representa las siguientes funciones psicológicas: la capacidad de relación de pensamientos, la veracidad o la mentira, las facultades de expresión y comunicación, la adaptabilidad o la inconstancia, etc.
Es bueno insistir en el hecho de que Mercurio es el planeta que mide o representa la escala, atributo o función de la inteligencia, por ejemplo. Esto no quiere decir que siempre Mercurio represente una alta capacidad de relación mental, ni tampoco que en todos los casos indique unas grandes dotes comunicativas o expresivas. Mercurio, por decirlo así, no siempre es inteligente, aunque en todos los casos mide la escala de la inteligencia. Mercurio en ciertas posiciones puede expresar o representar claramente que el dueño de la carta astral en cuestión tiene serias dificultades a la hora de comunicarse, lo cual se puede deber dependiendo de la posición de Mercurio, a timidez, problemas del aparato vocal, o a un sin fin de posibilidades.
Al igual, Saturno no siempre representa voluntad perseverante. Puede indicar, dependiendo del caso, que la melancolía y el pesimismo anulan la perseverancia y que, a lo más, pervive una rutina insoportable.
Como vamos observando, con la posición de planeta en signo vamos a comenzar a escoger o seleccionar un área concreta de las muchísimas posibilidades que posee la escala de atributos de un planeta.
Seguramente ya resultará mucho más claro el por qué Mercurio puede ser simultáneamente tanto el planeta de la mentira como de la palabra más fiel. Y es sencillamente porque este planeta es el que significa toda la escala posible de calidad de la palabra, tanto escrita como hablada. Así, según vamos teniendo en cuenta de forma progresiva y en el siguiente orden al planeta por su posición en signo, luego en casa y, por último, en relaciones de aspectos con otros planetas, podemos especificar mucho más la calidad vibratoria del astro, así como su manifestación en la vida real.
Veamos algunos ejemplos prácticos.
Supongamos que Mercurio se encuentra en el signo del Carnero. Nosotros al inicio nos vamos a servir de un folio, o mejor, cuaderno de apuntes, para realizar los ejercicios por escrito, no sólo pensando. Como sabemos por las técnicas de estudio, el escribir ordena las ideas y facilita la formación de esquemas mentales.
Lo primero que haremos es colocar en el margen superior izquierdo de la hoja el símbolo bien visible del planeta Mercurio. Debajo de él escribiremos cuáles son las funciones psicológicas que representa Mercurio: capacidad de elocuencia, nerviosismo, etc.
En el margen superior derecho pondremos el símbolo del signo del Carnero, con algunas de sus tendencias más importantes, usando sobre todo adjetivos: impulsivo, audaz, espontáneo, formado en la acción, poco prudente, decidido, violento, etc. Es conveniente en este punto diferenciar dos bloques de las cualidades del signo, siendo un paquete el de los adjetivos armónicos, mientras que el otro ha de ser el de los desarmónicos. Se puede colocar, por ejemplo, uno encima del otro.
Si nos fijamos un poco, las palabras que hemos colocado junto al planeta Mercurio, lo mismo que vamos a hacer con los demás, son sustantivos o nombres, mientras que las situadas al lado del signo zodiacal son adjetivos.
A partir de este sistema, el cual por supuesto no es perfecto, comenzaremos a formar nuestras primeras combinaciones de palabras en interpretación astrológica. No debemos de tomar todas las posibles combinaciones de palabras entre las dos columnas al pie de la letra, sino que han de entenderse como un apoyo inicialmente, hasta que comencemos a desarrollar un pensamiento analógico. Aun en ese momento esta pequeña técnica podrá seguir siendo útil en algunos casos de duda.
Continuando con nuestro ejemplo del planeta Mercurio en el signo del Carnero, se trata ahora de, en nuestra hoja de papel, poner algo debajo de las cualidades del planeta. Esto es, añadiremos en la zona central de la hoja y hacia el lado izquierdo anotaciones como las que siguen, diferenciándose las combinaciones armónicas de las desarmónicas. Esto es así debido a que, hasta que no estudiemos o tengamos en cuenta los aspectos del planeta, no podemos saber exactamente cuál es su calidad vibratoria. Esa vibración concretizada es la que nos va a dar la información suficiente como para elegir entre uno u otro punto de la escala de valores que representa la combinación planeta-signo. Dicho de otra manera: con la combinación planeta signo todavía no sabemos si el planeta se encuentra en estado consonante o disonante, por lo que hemos de establecer todavía dos bloques generales de significados de la unión entre planeta y signo.
En el ejemplo que tratábamos, aun es pronto para saber cuáles de los significados de Mercurio en el Carnero tenemos que escoger. Por supuesto que ya hemos dado un paso importante respecto al anterior nivel, en el cual se estudiaban el planeta y el signo por separado.
Pasemos ahora a ejemplificar qué tipo de datos hemos de escribir en el tercer bloque de anotaciones de la hoja.
Algunas posibles anotaciones pueden ser las siguientes, como resultado de la interrelación entre el primer y el segundo grupo de datos (parte superior de la hoja).
Mercurio en el Carnero (armónico):
-inteligencia... forjada en la acción y la práctica.
-cualidades comunicativas... con don de liderazgo.
-mente... con capacidad iniciadora y proyectista.
-sistema nervioso...apto para experiencias muy dinámicas.
-adaptabilidad...en las vivencias con alta dosis de riesgo.
Como se verá, la técnica propuesta permite perfectamente la creatividad y un estilo propio, con lo cual no coarta, sino todo lo contrario, el ingenio personal. Continuemos.
Mercurio en el Carnero (desarmónico):
-dotes intelectuales...usadas para el mando tiránico.
-forma de comunicarse...agresiva, dura y destemplada.
-mente...imprudente y loquinaria.
-sistema nervioso...en combustión.
-oportunismo...que toma las cosas por asalto.