Constelaciones al Sur.

ASTRAL VISION

 

CURSO DE ASTROLOGIA

El Signo del Toro

TAURO

Constelaciones al Sur

En el sur está Orión, el Cazador, uno de los más guapos y conquistadores jóvenes de la Grecia antigua. Su hermosa figura y sus aventuras amorosas le ocasionaron muchos problemas en la vida.

En una ocasión quedó ciego por haber seducido a una princesa virgen. Artemisa (Diana), la diosa de la caza, se apiadó de Orión y le devolvió la vista. Pero él siguió de aprovechón, hasta con la diosa Eos, la Aurora, quien todavía se sonroja cuando se levanta por la mañana al recordar su seducción. Aquí vemos lo excesivamente sensual que puede ser el signo del Toro.

Molesto finalmente por las bravuconerías del joven cazador, el dios Apolo quiso escarmentarle, pues no sólo estaba siempre tratando de abusar de jóvenes vírgenes como las Pléyades, sino que se había alardeado de que él era el único capaz de liberar al mundo de todas las bestias y monstruos malignos.

Tomando la idea de Orión, Apolo creó al enorme Escorpión (Scorpius), que le dio tanto miedo al alegre cazador que éste se tiró al mar de cabeza y, para algunos, fue matado por el Escorpión. Recordemos que Scorpius es la constelación opuesta a Taurus.

Artemisa vio cómo Orión aparecía y desaparecía, ahogándose en la superficie del agua; cuando ella preguntó a Apolo que quién era el infeliz, éste mintió y le dijo que era un villano llamado Condaón, a quien Artemisa odiaba. La diosa enseguida disparó una de sus flechas a Orión y lo mató de una sola vez. Artemisa, al saber después que era Orión en realidad, trató de devolverlo a la vida pero, al no conseguirlo, le colocó entre las estrellas tal como él iba de costumbre: con un cinturón incrustado de piedras preciosas, una piel de león, su escudo y una espada o una maza.

Y ahí quedó Orión, como una de las más bonitas y destacadas constelaciones, venerada por muchas culturas y situada junto a las Pléyades, a las que tanto persiguió pero que nunca pudo alcanzar.

Orión es representativo de cierta psicología nefasta de Tauro:

seducción, jactancia, pasión, etc.

Apolo no quedó contento con la muerte de Orión y su elevación a las estrellas, sino que también puso a Scorpius en los cielos (en oposición a Orión), como recordatorio de la picadura fatal. Después, para ridiculizar al grande y jactancioso cazador, Apolo colocó una dócil liebre en sus pies: la constelación LEPUS, símbolo de la mansedumbre que ha de lograr el Toro.

Así, con frecuencia los del signo del Toro caen presa de sus propios, así como poderosos, impulsos y pasiones.

El tortuoso río ERIDANUS nace cerca de los pies de Orión, siendo su cauce origen de caminos desviados y de alejamientos de la senda del sentido común.

Más al sur está CAELUM, el Cincel, símbolo escultórico artístico, con el que el Toro modela la materia bruta transformándola en belleza.

HOROLOGIUM, el Reloj, puede referirse al aprovechamiento del factor tiempo o, también, al disfrute y llenado de cada minuto; pero el tiempo vuela y éste aprisiona a la persona del Toro si es materialista. También simboliza el dominio del tiempo, es decir, la prudencia y la paciencia.

MENSA, la Mesa, fue nombrada así en honor a una montaña sudafricana que sirvió de observatorio astronómico en el siglo XVIII.

Es la mesa símbolo del trabajo o de la comida, de los cuales puede abusar el Toro.

Al sur está también el Pez Espada (DORADO), COLUMBA (la Paloma) y RETICULUM (la Red).

La Red simboliza la trampa en que cae el Toro si se apega a lo pasional. Es la red de la rutina, los celos, los vicios y la comodidad instintiva. En sentido armónico o sublimado, puede representar la facultad de este signo para hilar, hilvanar y entretejer laboriosamente los esfuerzos y las realizaciones, con lo cual resulta un gran poder de arrastre y de contención de frutos y logros.

COLUMBA, situada entre los gajos de Tauro y Gemini, es un alivio para los del Toro, pues les da paz y gentileza.