TAURO
Psicologia Profunda
El signo del Toro es de tendencia conservadora, estable y firme, a la vez que fuerte, constituyendo el más terrestre de los signos de tierra.
Este modelo ha nacido con una predisposición inconsciente a la RESISTENCIA PASIVA, sobre todo en la defensa de aquello que ve como tradicional: sus aptitudes, sus PROPIEDADES MATERIALES, sus AFECTOS e, incluso, sus prejuicios y complejos, todo lo cual defiende a cualquier precio. De ahí se deriva lo que se denomina FIDELIDAD, pues ésta le salva, al depender de otra u otras personas, de tener que actuar por propia decisión. El signo del Toro quiere ser SUBALTERNO en el sentido de tener que sentir sobre sí una autoridad protectora, que no es sino el peso de la tradición o del modo común de actuar y sentir. Es ésta la idea de fidelidad.
La modalidad de energía y de actividad en este sector zodiacal es la que tiene que PERSISTIR para llevar algo hasta el final.
Este ESFUERZO lo realiza con su profunda fe en lo que es normal o tradicional en ese asunto en sí.
Aquí vemos que el tipo del Toro construye su FORTALEZA sobre lo que ve como común, sean los antepasados, las experiencias tempranas o las de madurez, etc. Estos se han convertido en COSTUMBRES a las cuales el tipo taurino se aferra con toda intensidad. ¡Cuidado con chocar con tales conceptos!, pues a él se le hace insoportable.
Este costumbrismo abarca a las propiedades materiales como vivienda y DINERO, a los parientes y amigos, la ocupación y la profesión, el programa diario, etc.
Pero aun hay más: sentimientos de dependencia de la comunidad, familia, nación, etc.
En lo que se refiere a la mente, esta costumbre se manifiesta en fidelidad e INERCIA DE PENSAMIENTO, a la vez que ligero apego a las formas de pensar obtenidas en la niñez. Y esto le conduce a una dificultad grande para entender y asimilar el pensamiento de los demás.
Si está desarrollado internamente, el Toro se destaca por su persistencia e, incluso, por su gran memoria acerca de los acontecimientos pasados. Su misión es algo así como la del guardián que cuida lo ya logrado con TOLERANCIA y PACIENCIA.
El Toro en el cuerpo rige al cuello, en el cual la garganta vigila lo que entra (aire o alimento) y lo que sale mediante la voz. Así, esto nos habla del guardián del verbo o la palabra hablada, cámara del tesoro de las experiencias mentales. Pero la nuca y la parte más cercana a ésta de los hombros también están bajo la fuerza del Toro; sobre ellos se echa el hombre los pesos que ha de cargar, al igual que el Atlas mitológico lleva sobre sí el peso del mundo.
El globo terrestre que cargan los hombres y mujeres del Toro representa las tradiciones y las experiencias.
El comportamiento digno del nativo de este signo le lleva a una ENTREGA esperanzada y paciente a lo más alto y supremo, así como a una tradición MORAL.
Frente a esto, el mayor complejo del Toro es la limitación y, el segundo, cambiar la fidelidad por el demasiado ATENAZAMIENTO del otro ser. Será entonces un prisionero de sí mismo atado a la tierra con una superstición que defiende sus valores muertos de coleccionista.