TAURO
Esencia Espiritualísima
El signo del Toro es un trabajador paciente e incansable. Su amor es llano y sin complicaciones pero siempre íntimo. El Toro usa los bienes materiales, los crea y los conserva, haciendo que cumplan su misión y que le obedezcan. Pero él no se apega a ellos, sino que pretende que duren, satisfagan las necesidades humanas y le posibiliten disfrutar de una apaciguada paz terrena. Esa paz es imaginativa, estable, feliz, amorosa, bella, confiada, pacientemente ganada y con sabiduría afianzada. Así pues, esta feliz situación goza de una belleza verdaderamente recogida de la naturaleza.