química
cuando muchos medievales pretendieron transmutar el plomo en
oro. Con respecto a la Astrología, la podríamos comparar
con un mapa que fuéramos a usar en un largo viaje a una tierra
desconocida. A través de este saber haremos un estudio previo
exhaustivo de nuestras tendencias psicológicas, a fin de ver
cuáles son beneficiosas para lograr la meta que pretendemos;
y, también, para calibrar nuestros defectos internos en comparación
a las experiencias que se nos van a presentar en nuestro largo trayecto.
Aparte de ello, el mapa nos ayudará a fijar el punto de partida,
los caminos posibles a recorrer y los lugares de llegada o metas. En
caso de que se presentaran complicaciones sobre la marcha, el plano
nos sería útil en el planteamiento de una nueva situación.
La palabra
Magia viene de magister, magisterio o maestría y se refiere,
en esencia, al dominio sobre las fuerzas y energías ante las
que nos vemos durante nuestra vida. Tales potencias son internas y
externas, es decir, pertenecientes tanto al yo como al ambiente. A
través del desarrollo de la conciencia, por medio de la asimilación
de las experiencias y del ejercicio de nuestra voluntad, poco a poco
vamos siendo generadores de causas y no, únicamente, receptores
inconscientes de efectos. La individualidad se va desarrollando y,
con maestría, el ser humano usa las fuerzas naturales, poniéndose
a favor de la corriente evolutiva ascendente.
Como
manifestación de la ley de polaridad, ciertas personas usan
la magia para fines egoístas (magia negra) dentro de lo poco
que le permite el propio Plan Cósmico Universal, pero estos
"poderes" acaban por desequilibrar a la persona tarde o
temprano.
La verdadera
Magia Blanca o, también, Magia Neutra, se basa ante todo en
el desarrollo de la conciencia y en la sublimación de las facultades
humanas.
El hombre
posee potencialmente una serie de cualidades por desarrollar que son
en principio: la voluntad, la autoconciencia, la salud plena, el equilibrio
emocional, la sexualidad elevada, etc. A través de este primer
desarrollo o culminación de lo humano y consciente, más
tarde puede pasar al desarrollo de otras cualidades superiores (intuición,
clarividencia, etc.), que no son sobrenaturales sino paranormales,
es decir, que están dentro de lo natural pero que normalmente
se hallan dormidas.
Como
se verá, esto que explico no se ha de confundir con los sistemas
comerciales para salvar almas descarriadas, para conseguir la concentración
mental por una notable suma de dinero o para dar poderes psíquicos
a los que son débiles de voluntad y no tienen ningún
interés por desarrollarla. Es decir, si la Cosmobiología
es el conocimiento de las fuerzas internas y externas, la Magia es
el dominio externo de tales energías constituyendo, por tanto,
la faceta más difícil y tardía del conocimiento
esotérico. Demos las gracias a que sea así pues, si
no, los faltos de conciencia harían mal uso de ese saber. Las
leyes no son tontas y por ello no ponen en manos del ignorante lo
que sólo puede manejar el Sabio.
Referente
a la Alquimia, hay que decir que su verdadero fin es la transmutación
del plomo (instintos) en oro (espiritualidad). Es fácil deducir
que la Iniciación no habla de reprimir los instintos sino de
transmutarlos y transformarlos. Como se explicará mejor en
el apartado "Cosmobiología y Yoga" (fig. 11), el
plomo se asimila astrológicamente a Saturno y a la base de
la columna vertebral mientras que, el oro, tiene analogía con
la parte superior de la cabeza y con el Sol. Transmutar el plomo en
oro quiere decir transformar la pasión en ideal y lo animal
en humano a través de procesos bien estudiados. El Yoga es
el sistema alquímico por excelencia pues, al ser asequible
a todas las edades y temperamentos, constituye un sistema neutro,
es decir, que no canaliza a nadie sino que, por el contrario, da a
cada cual mayor libertad en el verdadero sentido de la palabra. A
través de técnicas físicas, psíquicas,
mentales y de la voluntad, se consigue equilibrio y mayor desarrollo
de las capacidades humanas, facilitando el arduo camino que va de
la semiconciencia a la supraconciencia. En resumen, a través
de la Cosmobiología estudiamos la calidad y los ritmos de las
fuerzas a las que estamos sometidos; por medio de la Magia, ejercemos
un mayor uso y control de las energías ambientales; y, por
último, mediante la Alquimia, investigamos, perfeccionamos
y fortalecemos nuestro ser interno.
