*** La
investigación depende excesivamente de los intereses políticos,
ideológicos, comerciales y económicos, lo que hace que
con frecuencia se coloquen estos por encima de unos mínimos
principios humanistas.
*** A
la ciencia le falta complementarse con un pensamiento filosófico
que guíe sus rumbos y le sirva de inspiración. Es necesario,
igualmente, que a la ciencia se le critiquen suficientemente sus defectos
pues, por lo común, sobran alabanzas y faltan estudios serios
de los errores que comete por los motivos mencionados.
*** Hay
una tendencia muy acusada a hacer afirmaciones no comprobadas en lo
que al estudio del hombre se refiere.
*** Lo
que no se estudia, evidentemente no se puede demostrar. Hay demasiada
selectividad a la hora de escoger los temas de investigación,
unas veces por presiones de las fuentes de poder, otras por miedo
a que los dogmas científicos se derrumben y, con frecuencia,
por el "qué dirán mis colegas". Esto ocurre
especialmente con ciencias como el Yoga, la Acupuntura, la Iridiología,
etc.
Preferimos
anteponer los valores humanistas al esoterismo y al exoterismo, procurando
así hacer una síntesis lo más imparcial posible
entre ambos polos. Es decir, el motivo fundamental de cualquier conocimiento
ha de ser servir al hombre y, aun se diría más, a todo
hombre. Por ello, como motivo central de este curso podemos colocar
en lo que es la cúspide de un triángulo, el calificativo
"Humanismo" y; en la base, los términos "Ciencia"
y "Esoterismo". En lo que respecta al esoterismo, no vamos
a hablar de lo que es capaz de aportar, pues ya nos hemos extendido
bastante y, por lo mismo, tampoco vamos a mencionar otra vez lo peligroso
que es el falso esoterismo. Lo que sí se ha de comentar es
que el esoterismo ha de ser científico- filosófico y,
además, claro y entendible. Por lo general, bastantes textos
acerca del tema son demasiado teóricos, indigestos y enredosos
en exceso, lo cual enturbia verdades que deberían estar más
a la luz del público.