Lógicamente hablamos de un ser humano y las perfecciones sólo se dan con ciertas imperfecciones, es decir, que el Mago no es un infalible ni un Superman de película, sino que a través de la experiencia terrestre y de la penetración enérgica en las verdades superiores es capaz de adquirir una verticalidad de actuación y sentido común.
Es indudable que el número 1 se refiere a la necesidad de la unidad interna, así como el inicio y la acción primera. Por todo ello, el Mago representa la Alta Masculinidad más allá de cuestiones machistas o hembristas. Dicho de otra forma, el elemento fálico o vertical del menhir usado por los Druidas (Iniciados o Magos de los Celtas) en sus operaciones mágicas al aire libre, indica la línea vertical de la cruz de la materia. Es el atributo de lo que proyecta energía, inicia, expande, genera circunstancias, etc. No es posible ese peso específico interno necesario para generar la chispa de la verdad (arriba) en lo físico (abajo), sin una integración y unidad internas, sin la auto-conciencia del YO y del momento, y sin capacidad para estar en sintonía armónica entre el nivel de lo abstracto y de lo concreto. Como el símbolo del menhir, penetra con fuerza y decisión en el muchas veces turbulento y enredado mundo de la mente pero, a la vez, mantiene la base bien cimentada en las experiencias terrestres: "los pies en la tierra y la cabeza en el cielo."
Hablemos un poco del GENERADOR. Aquí encontramos también un ser humano seguro de sí mismo y que tiene una destreza o capacidad generadora especial en uno o varios campos. Decimos facultad generadora porque el ser humano se coloca por ley natural entre dos polos -las fuerzas mentales y las fuerzas físicas- a partir de los que surge la chispa, la energía y la capacidad para producir trabajo. Es bien sabido que el ser humano pierde fuerza si alguno de sus cuatro elementos está desequilibrado por exceso o por defecto: impulsividad o falta de energía vital (fuego), intelectualismo o incapacidad mental (aire), sensiblería o frialdad emotiva (agua), y materialismo o flojera económica (tierra).
Lógicamente el Generador es una octava inferior del Mago. Su dominio tiende a ser más sobre uno o varios aspectos de la vida en los que tiende a destacar, pero ya no se puede hablar tanto de Maestría sobre todos los elementos. Este Arcano nos cuenta cómo el ser humano es una unidad y existe relación entre cada uno de sus niveles. Así, la mente y el intelecto están limitados si no hay un equilibrio emocional; la vitalidad está mermada si el cuerpo no está correctamente alimentado, o bien, hay agresividad si la alimentación está cargada de toxinas; igualmente, sin una mínima base intelectual el mundo de la materia es muy difícil de controlar.
Es frecuente que admiremos a alguien porque tiene alguna destreza o habilidad física, emocional, mental o espiritual, pero ese no es el ser humano que puede ser totalmente consciente de que entre él y el de arriba no hay diferencia. Solemos decir "del dicho al hecho hay un gran trecho". ¡Cuántas cosas pasan por nuestra mente y qué pocas toman manifestación en el mundo de los hechos tangibles!. Por eso, el Generador es también el Realizador, el que realiza la conexión entre lo que piensa y lo que hace.
Pasemos seguidamente al OPORTUNISTA. A lo largo de la vida se pueden conseguir multitud de trucos, estrategias o maneras de resolver situaciones, aprendidas mediante el ensayo y el error, la imitación y el simple azar. Alguien puede tener mucho éxito con las mujeres o con los hombres, con un poco de decisión y seguridad en sus "atractivos" reales o fingidos; un vendedor de lavadoras tiene que probar todas las maneras imaginables para tener éxito en su menester y, al cabo del tiempo, lo consigue; y un artista tiene que inventar mil y una peripecias para llamar la atención del público y a partir de ahí, aunque parezca increíble, sólo pintando rayas va a vivir cómodamente.
Pero el Oportunista, dentro de este Arcano tiene una calidad vibratoria más descendida: él, por la influencia de Mercurio tiende a imitar, a copiar, a entrometerse en las oportunidades de otros, aprovechar los esfuerzos que otras personas habían realizado, etc. Su picardía, velocidad para ver el momento y habilidad de palabra, le colocan en una situación en la cual puede ejercer un cierto dominio mental sobre otras personas, más débiles o ingenuas o, sencillamente, que no conocen el asunto en cuestión tan a fondo como el Oportunista. Hoy cada vez más, por el auge de los especialistas, cada uno tiene que aprender su magia (con minúsculas) para poder asombrar y destacar en algo como, también, para lograr vender sus servicios. Algo que nosotros no dominamos y que vemos hacer nos parece magia. El Oportunista con frecuencia está al acecho para quedarse con lo que no es suyo y "recoger lo que no ha plantado ".
Su inclinación es a usar los elementos y las energías de otros para su propio provecho, tal como Mercurio era adorado como dios de los ladrones y mentirosos. En su vertiente más antagónica el Mago pasa a ser en su opuesto EL BRUJO, la figura que posee real o supuestamente unos poderes especiales capaces de saltarse el camino normal que las personas comunes deben seguir para lograr algo. Así, las operaciones mágicas en sus distintas escalas van, de las realizadas por los verdaderos Magos o Maestros, hasta las prácticas de brujería de seres a los cuales muchos van a buscar para encontrar una solución diferente a sus problemas.
EL ARCANO 1 DEL TARO COSMOPSICOLOGICO.
Encontramos a un hombre, indicando la polaridad masculina de la naturaleza, la que proyecta energía, acción, iniciativa y empuje. El hombre es joven, no tanto como el Loco, y se encuentra en el auge de su vida y en su plenitud de fuerzas físicas y psíquicas. Con su mano y su brazo derechos -significando un miembro superior la capacidad de obrar y prolongarse hacia el mundo, y el lado derecho del cuerpo la actividad - apunta y casi llega al cielo.
Proyecta una energía poderosa en el mundo de la conciencia, la voluntad, lo abstracto, la mente superior y lo divino. En ese dominio es donde reside su poder, ya que su vara, cetro o caduceo está introducido en el mundo de arriba. Siempre la vara o báculo representa la fuerza que, en este caso, se aplica activamente en la esfera superior. Con su mano y su brazo izquierdos señala hacia la tierra. Es decir, necesita también de la polaridad magnética, atrayente o receptiva para dominar lo material y concreto. Mediante esas dos fuerzas polares realiza la operación mágica, colocándose en un dominio que ni es totalmente mental ni del todo físico, sino correspondiente a ambos. Este gesto de señalar hacia el cielo y a la Tierra puede llevar toda una vida de meditaciones, reflexiones y experiencias: como es Dios así es el hombre (a imagen y semejanza de Dios); como es en la vida así es en la post- muerte; como sucede en el Macrocosmos así es en el Microcosmos; como sea en lo mental así será en lo físico, etc.
El Sello de Salomón o Estrella de David ya ha sido explicado desde el punto de vista de los 4 elementos de la naturaleza (Fuego, Aire, Agua y Tierra). El triángulo que mira hacia arriba representa lo superior, el Macrocosmos y, el triángulo que señala hacia abajo, es el Microcosmos. El Mago tiene en su pecho este símbolo universal, pues también el corazón es el que delimita dentro del cuerpo humano lo superior y lo inferior. Para los chinos las energías Yang son las que se manifiestan por la polaridad del cielo y la atmósfera, donde predominan cargas de tipo positivo, mientras que la Tierra es Yinn, sabiendo la ciencia que en ella son mayoría las cargas negativas. El ser humano está entre medio de estas dos fuerzas, captando las cargas Yang por las antenas que son los cabellos y, las fuerzas Yinn, por las plantas de los pies con sus sensibles terminaciones nerviosas.
El menhir detrás del Mago es la fuerza primordial del uno, que es la que le respalda. Una energía que se proyecta hacia el cielo pero que tiene bases firmes en la Tierra. Aparte, este elemento era utilizado por los Druidas o Magos celtas en sus ceremonias de Magia Blanca al aire libre. Verticalidad en la acción y actuación de acuerdo a patrones mentales o leyes universales. La mesa central del altar o teatro de operaciones mágico es también de piedra, simbolizando la unión con las energías primarias o primordiales de la naturaleza, pues sin su ayuda ni una piedra se puede mover aquí. La mesa es rectangular y con cuatro esquinas, una para cada elemento, expresando el teatro de operaciones en la vida. El Mago maneja los elementos externos porque es capaz de autocontrolar los suyos internos.
Así, el fuego en el ser humano o Microcosmos es el ímpetu, la energía y la conciencia y, en el Macrocosmos, es la energía radiante del Sol que recibe la Tierra. La espada, representación del aire, es en lo humano las facultades de la inteligencia y, en lo grande, la atmósfera. El agua, el sentimiento del ser humano, es en nuestro planeta los mares y océanos. El elemento tierra es en el hombre su cuerpo físico y constituye en el globo terráqueo la corteza terrestre. En el cuerpo humano también está el fuego (energía captada del Sol), el aire (respiración), el agua (líquidos) y la Tierra (sistema óseo, músculos, etc.) El Mago tiene un conocimiento y un control sobre el fuego espiritual interno (Kundalini, Espíritu Santo, Tchi, etc.), el Verbo o poder de la palabra (aire), la psiquis y el inconsciente profundo (agua) y la vitalidad física (tierra). El Mago posee un cinturón muy especial atando lo de arriba con lo de abajo de sus vestiduras, siendo la parte de la cintura hacia abajo la más física y, del cinto hacia arriba, la más elevada: el tórax es lo emocional y la cabeza lo mental- espiritual.
El cinturón es la serpiente Ouroboros, que se muerde la cola. Es el Karma o ley de causa y efecto, de tal modo que el Mago y, en general cualquier ser humano, se vuelve a encontrar con aquello que ha generado. Es la base de la verdadera Magia, que conduce necesariamente a una Magia neutra o Magia Blanca, es decir, a movilizar las fuerzas naturales para lograr el bien de otros, nunca el perjuicio de los demás y ni siquiera directamente para favorecer fines personales, pues eso es algo que viene por sí sólo al trabajar en favor de la evolución de otros. Ouroboros es representación también del Universo curvo y continuo, que se desarrolla en espiral o espiritual.
ARQUETIPO EN RELACION
Quizás el arquetipo del mago de espectáculo sirva para entender este arquetipo o patrón de la mente inconsciente colectiva humana. En este tipo de personajes se admira su capacidad para hacer prodigios de una manera que la mayor parte de las veces jamás llegamos a saber qué secreto esconde. Igualmente, la admiración que causa en el público aquél que tiene destreza o dominio en algo es bastante grande.
Sólo él tiene el secreto o, si acaso, unos pocos. Por otra parte, aquello que el experto hace es algo que nosotros necesitamos. En otro orden de cosas, pero también en relación, los llamados milagros son algo atribuido a los verdaderos Magos o Maestros, que superan las facultades normales para adentrarse en lo supranormal, lo cual no tiene nada que ver con lo sobrenatural, que sería aquello que está fuera de la naturaleza lo cual no es posible.
Sólo ocurre que en la naturaleza hay muchas más fuerzas de las normales que la mayoría de los seres humanos tienen conocimiento o acceso. ¿No son hasta cierto punto los físicos de hoy, unos magos y otros brujos, de la materia y la energía. Los avances de la ciencia actual rondan en lo mágico.
OTROS PERSONAJES
El Mediador es otro personaje que está en sintonía con el Arcano 1, por dos motivos: uno por Hermes el mensajero de los dioses y, en segundo lugar, por su especial posición entre lo de arriba y lo de abajo. Como Mediador entendemos el que actúa por consigna de algo o alguien que está por encima y cuya acción se efectúa en un dominio inferior. El Mediador puede ser un Recadero efectivo, es decir, que realiza eficazmente la voluntad de otro superior en rango mental, concretizándola en hechos prácticos. Es el Inteligente Activo que escruta el mundo de los proyectos creativos para luego realizarlos en la práctica.
Es el Experto, que ha conseguido un grado de conocimiento y práctica elevados en alguna materia y que, a partir de ahí, mueve su mundo. Es el enseñante teórico-práctico que instruye en alguna labor, desde la albañilería, pasando por la repostería veneciana, hasta el diseño de reactores nucleares. Es, en definitiva, el maestro que abre las puertas de su conocimiento y destreza a unos pocos discípulos de confianza. Este Maestro es el que explica lo que no explican lo libros y sin el cual, mediante su método de transmisión de enseñanza de labio a oído, la humanidad sólo tendría bibliotecas llenas de libros.
PALABRAS-CLAVE TRASCENDENTES.
MEDIADOR: entre lo interno y lo externo, entre los ideales y la realidad cotidiana, entre el pasado y el futuro, etc.
PRESENTE: se establece el contacto entre el polo abstracto y el concreto, surgiendo la chispa de un hecho manifestado.
TRANSFORMACION CREATIVA DE ENERGIAS: "nada se crea, nada se destruye y todo se transforma". Es decir, el hombre se convierte en mediador o transformador de energías mentales y físicas.
VOLUNTAD Y CONCIENCIA: sólo el acto consciente y la voluntad centrada en el presente pueden crear el trasvase entre lo superior y lo inferior.
CIENCIA Y CONCIENCIA: hay conocimiento de una o varias ciencias, pero aprendidas fundamentalmente en la vivencia y la práctica.
DON DE ENSEÑANZA: es el capaz de entender lo hermético y explicarlo con claridad.
EL ACTO DE LA DECISION: decidir es algo que necesita para buen fin una fuerza interna o superior y una atención hacia los factores terrestres o espacio-temporales, es decir, en qué momento decidir y en qué lugar del espacio aplicar la fuerza.
MANEJO DE LAS ENERGIAS: para producir resultados brillantes y sabios.
VOLUNTAD PRESENTE QUE FORJA EL FUTURO: sólo la conciencia- voluntad puede hacer maniobrar correctamente en el viaje de la vida.
ACTIVIDAD CON CONOCIMIENTO DE CAUSA: se siente la experiencia pasada y se mide la acción presente para elaborar conscientemente el futuro.
SECUENCIAS.
Se siente la voluntad íntima como el reflejo de una voluntad superior. Así, hay correspondencias en los hechos entre el hombre y el Universo, y no sólo correspondencia en potencia (inconsciente) o no manifestada. El pensamiento es creativo y hay ideas insistentes a las que uno se inclina a realizar, porque se vislumbra que son un encargo de lo alto y no un simple capricho personal. Pensamos ese algo continuamente y con energía, por lo que poco a poco llega a realizarse. Sabemos que del acto de decidir algo con libertad a la realización real y definitiva del propósito, hay mucho camino.
El brazo extendido hacia arriba representa la libertad de colocarse en un dominio superior y, el brazo hacia la tierra, la comprensión y dificultades en la vida cotidiana. Tenemos una manifiesta tendencia a aplicar las leyes de arriba en lo diario, como una verdadera búsqueda de la verdad en lo elemental de la vida: "espiritualizar la materia y materializar lo espiritual". Nada se nos puede resistir si somos fieles al orden, la belleza y la magnanimidad del cielo estrellado. "Lo que sucede en la Tierra está inscrito en el cielo."
A través de las experiencias vemos que hay que aprender a enfrentarse a pasiones instintivas y falsas verdades (fuego), a mentiras y críticas (aire), a susceptibilidades y apegos sofocantes (agua), como también a problemas físicos y penurias económicas. Todo eso ha de ser adecuadamente controlado para que la fuerza inicial llegue a buen fin. El Maestro, el que ha recorrido más camino, llega como luz tenue a los ojos, como aire fresco a una cabeza confusa, como agua de rocío al cuenco reseco y como barro limpio a la herida. Adquirimos destreza para salir adelante entre el Sol que quema, el viento que sopla fuerte, las aguas revueltas y los terrenos abruptos. Sólo tenemos la voluntad, las facultades y los consejos sabios que dio el Maestro.