Tarot

 

DENOMINACIONES

Este Arcano noveno suele ser mencionado como el Ermitaño. Un mayor acercamiento lo conseguimos si establecemos tres niveles de calidad: EL PRUDENTE, EL ERMITAÑO Y EL MISANTROPO. En los tres casos nuestra mente se inclina a pensar en un alejamiento, cuanto menos mental, de bullicios, jolgorios, las prisas cotidianas y las carreras en busca de más o menos logros. En parte es así, pues ya veremos que los significados de este Arcano son muchísimo más amplios. Parece que al ubicarnos y sintonizarnos mentalmente con el Arcano 9, la velocidad con que discurre el tiempo cambia. Quizás por eso los seres humanos huimos tanto de la soledad y el diálogo interno, buscando siempre la mayoría el tener los sentidos entretenidos en multitud de impresiones, ruidos y sensaciones, con frecuencia desarmónicos entre sí y poco relevantes para nuestro ser.

La sensación y las vivencias que produce la soledad es fuerte, siendo para unos cuantos necesaria y para bastantes una experiencia sin sentido. Bien hay que diferenciar que no es lo mismo silencio que soledad, aunque ambos estén interconectados. Claro es que para vivir un silencio externo hay que procurar alejarse del bullicio de las multitudes, cosa que hoy no es fácil. Si esto último se consigue, otra cosa bien distinta es que en nuestro interior exista silencio. Por lo común, un gran desorden un tanto caótico se manifiesta en nuestra psique interna. Poco a poco, dejando pasar algo de tiempo, en el ejercicio de introspección los pensamientos y emociones se enlentecen, yendo lo suficientemente despacio como para poder observarlos, registrarlos y experimentarlos.

Normalmente no es así, pues por la enorme cantidad de impactos psíquicos que recibimos del exterior, sumado a los pocos o incompletos momentos de interiorización, no se registran los fenómenos externos verdaderamente como experiencias, sino a lo sumo como recuerdos. Existe una gran diferencia entre recordar algo y haberlo asimilado como experiencia. Esa superficialidad en el registro de nuestras vivencias produce una típica sensación de vacío interior y de falta de peso específico en el alma (psiquis). Ese "peso específico interno" es el que se desarrolla a partir de la realización del Arcano 9, el de ese señor tan anciano que porta el farolillo.

 

RELACION COSMOPSICOLOGICA

La analogía del Arcano noveno es con el planeta Saturno. Normalmente se le suele asimilar el signo de la Virgen. Aparentemente la capacidad de autoanálisis de este signo se encuentra en relación con lo explicado anteriormente, pero la Virgen está regida por Mercurio, planeta racional y comunicativo. Esto es bien diferente a la fuerza introspectiva y aislante de lo superfluo que representa el Arcano nueve. Saturno, en cambio, afina perfectamente con esa dilatación y aprovechamiento de la dimensión tiempo ya explicada.

El signo de la Virgen puede llegar de por sí a una auto-disciplina y orden minucioso en sus actitudes, pero la gravedad, prudencia y profundidad de Saturno es la única que puede proporcionar todo lo que significa el Arcano nueve. Es una posible pega que se relacione mecánicamente a Saturno con el terrestre signo del Macho Cabrío, con lo cual las materiales cualidades de este último no concordarían con ese registro de experiencias tan puras de las que hemos hablado. Pero una cosa es Saturno como planeta y otra es el Macho Cabrío como signo, aparte de que Saturno es igualmente corregente de un signo aéreo o mental: el Aguador.

Pues bien, pasemos ahora a investigar EL PRUDENTE. No existe directamente una relación entre edad biológica y experiencia, pues puede pasar el tiempo sin que exista maduración interna. Pero también es igualmente cierto que el Anciano en todas las civilizaciones tradicionales ha sido el Prudente, el respetado viejo que por su cúmulo de experiencias y su visión más entera de la vida es buscado para pedírsele consejo. No es tanto la idea de un ser que se aleja o huye de todo, sino más bien el arquetipo de alguien que no se deja arrastrar por los factores normales que al ser humano le sacan de sus casillas.

El prudente tiene lo que se llama anclaje interior y ante los vendavales o las tormentas, sean de aire, agua, fuego o arena, sabe permanecer y establecer un continuo espacio- temporal en su trayectoria vital. Todas las civilizaciones Antiguas en sus períodos de esplendor estuvieron guiadas por sabios prudentes que ponían sus ojos no sólo en los fenómenos sino en las causas de estos mismos, sabiendo con su consejo estructurar una sociedad estable que soportara el paso de los siglos. Saturno es la profundización en los secretos y misterios de lo material. Todavía tenemos el concepto de espiritualidad o conciencia como un alejamiento de la materia, pero ya hemos vislumbrado a través de la ley de los conjuntos de conjuntos que la materia es espíritu densificado y el espíritu es materia sutil. Por tanto, el viejo Prudente ha penetrado en Saturno, el planeta de la sabiduría oculta, pero su sapiencia no sólo se refiere a cuestiones abstractas sino a lo sustancial del nivel terrestre en el que nos hallamos.

Todo es importante y profundo si se le sabe ahondar en su corazón. Sat - Urno es la urna sagrada, el Sagrado Cántaro, el Santo Graal, el Cáliz de la Sabiduría, etc., y parecería que detrás de lo seco que parecía Saturno hay algo que es nutritivo alimento para los que pasan por la prueba, por el aprisco o por el aprieto. Lo aparentemente fácil con frecuencia se convierte en una esclavitud y lo que se asemeja en un principio como más pesado y lento puede resultar el camino más corto a un superior estado de libertad responsable. Huir de las dificultades convierte al ser humano en un infeliz prófugo o frustrado huido del drama celeste o astral. Por ello, la responsabilidad es la oculta ley que asienta serenamente al ser humano en su vida, como acto de toma de conciencia de nexos "gravitatorios" entre el ser humano y las circunstancias y personas que le rodean. Luego, esa noción de responsabilidad o fase pasiva saturniana se complementa con su período activo o de voluntad y constancia.

Ese acto continuo de perseverancia conduce a un codo a codo con la vida y ésta poco a poco, por conductos poco visibles comúnmente, revela sus recónditos secretos. ¿Por qué el Prudente es el Sabio de la Montaña?. Los picos y cumbres de la Tierra son puntas o antenas de contacto entre las energías telúricas terrestres y las fuerzas celestiales. Allí es donde se puede conseguir el suficiente voltaje como para establecer ese llenado interno del Cántaro. Por eso, desde siempre, los momentos de mayor inspiración e iluminación de los Grandes Maestros de la humanidad se han generado en los montes y montañas, lo cual no quiere decir que las vibraciones de la playa, más psíquicas y lunares, no complementen la "cercanía a los dioses olímpicos" de las cumbres.

Comentemos algo ahora del ERMITAÑO. Este término sí que conlleva indefectiblemente la idea o situación de aislamiento físico respecto al medio social circundante. A muchas personas se les plantea la disyuntiva entre su necesidad de recogimiento por un lado y, por otro, las responsabilidades que poseen y les atan al mundo exterior. Una cosa es superar el materialismo y otra es abandonar la materia, siendo esto último por otro lado virtualmente imposible. Para conciliar estos dos extremos es necesario saber jugar al ajedrez de la vida, pues este juego tiene una clara relación con Saturno. Para dominarlo es preciso estar en un notable estado de concentración, así como poder prevenir con anticipación las siguientes jugadas.

Es diferente tener una visión materialista de la vida que poseer una filosofía realista de la existencia, y este segundo polo es el que nos conviene para que la lenta, imperturbable e inexorable marcha de Saturno no nos coja como cartón de huevos bajo las ruedas del tren. Más aquí habría que definir lo que es la realidad, la cual ha de ser considerada conjuntamente en sus diferentes aspectos (físico, emocional, mental y espiritual), pues si se asimila realidad a materia, se cae en un círculo vicioso de funestas consecuencias. En la tradición oriental hindú encontramos el término sánscrito Sannyasin, que es el peregrino que va ofreciendo su enseñanza por los caminos sin pedir nada a cambio y llevando sólo su túnica (guerrúa) y un pequeño cuenco (lotha). Este personaje es el que en la realidad se puede asemejar más al Ermitaño, aún cuando el significado exacto de esta última palabra es "el que vive en soledad".

Pero también es cierto que como ermitaños han sido considerados muchos que, sin serlo, lo que en realidad han hecho es poner un poco de distancia mental y física respecto al bullicio de las grandes poblaciones. Ya hoy en día es un poquito más normal para el pensamiento medio de las masas que alguien se retire durante un lapso de tiempo a un lugar más tranquilo para meditar y reflexionar. Y esto es muy bueno siempre y cuando no produzca una desadaptación y falta de integración posterior al medio común en que se desenvuelve el individuo. Más bien, debe de generar una prolongación de esa serenidad y silencio interior, estando ya incluso inmerso en la rutina diaria, la cual va dejando de ser rutina para convertirse en experiencia.

El MISANTROPO es "el que manifiesta aversión al trato humano". Podríamos extenderlo en el sentido de personas que no valoran la relación humana, no por timidez sino por conceptos grises acerca de la vida. Quizás no tenga que referirse a alguien que está perpetuamente solo y que huye con desprecio de la relación social, sino a los sujetos que usan y utilizan esa relación humana interpersonal para obscuros fines interiores. Estos grises cerebros lo organizan todo fría y mecánicamente a su alrededor para extraer el máximo de savia y jugo a las circunstancias. No existe resquicio para la sensibilidad afectiva ni para el ideal, sino sólo un practicismo despiadado y un gélido cerebralismo.

La relación interpersonal humana se enturbia con la filosofía de lo conveniente por la enfermedad interior de la avaricia. Ciertamente, ese hombre o esa mujer se convierten en misántropos o ermitaños, aún cuando estén rodeados de gente. Sus riquezas acumuladas quisieran llevarse tras su muerte para asegurarse de que nadie más les pueda dar uso. Es una enfermedad crónica casi incurable y la ley del tiempo va imperturbablemente demostrando que nada, salvo el espíritu, permanece eternamente. Así vemos a ese viejo decrépito escondiendo su cabeza bajo ese feo manto, para no ver ni escuchar la luz de su conciencia. Los años con todo pueden, hasta con los lúgubres intentos de los hombres y mujeres grises por mantener al mundo sumido en sombras, todo en función de sus intereses creados.

Ellos se aprovechan de los miedos, temores y debilidades humanas, para ejercer su dominio en las sombras sobre los sutiles y férreos hilos de la materia, la cual gracias a su negra labor se vuelve densa, pesada y una carga aplastante para el más pobre, débil y desamparado. El feo viejo no quiere ver la luz de frente, pero tampoco le interesa soltarla para que sea utilizada por otros. Cierto es que mientras esa fina tela de araña no sea disuelta totalmente desde su centro, se seguirán moviendo los hilos de la escasez, la miseria y la ignorancia en el mundo.

 

 

EL ARCANO 9 DEL TARO COSMOPSICOLOGICO

El Anciano va portando la luz, el fuego interno, con la mano derecha. Es una búsqueda activa de la sabiduría entre las tinieblas que con frecuencia ofrece la materia. A su paso el velo de obscuridad se va rasgando y los resplandores del farol se proyectan como triángulo hacia el cielo (lo abstracto) y hacia abajo (lo concreto). El Anciano Prudente no tropieza, pues va gradualmente descifrando las irregularidades del camino a la luz de la linterna, paso a paso, piedra tras piedra, y adaptando su caminar al terreno. Sobre todo y más que nada, le caracteriza su prudencia al caminar.

Seguro se puede ir junto a él, pues a su lado las tinieblas se disipan y el tiempo se convierte en su aliado. Con su manto protege sus secretos y su sabiduría, fuera de la vista de curiosos, a la vez que se protege del embate de los elementos. Su digna cabeza está descubierta, representando la total apertura de sus cualidades más humanizadas y superiores. Su blanca barba y sus cabellos, como mágicas antenas, se ondulan a ráfagas con el viento, como veletas espirituales que atestiguan la dirección de las fuerzas cósmicas. El caminar es firme y seguro, mucho más de lo que podría parecer por su avanzada edad, pues ese tono de firmeza en el paso lo da la madurez y seguridad interna.

Capaz de desplazarse como deslizado por entre rocas multiformes y variopintas alturas, el Prudente continúa penetrando en los secretos de la noche y de la interiorización. Su cayado en la mano izquierda es el símbolo representativo de la fuerza interna, con la cual tantea y se apoya en el terreno de las experiencias diarias. Tras de sí, las altas, silenciosas e hieráticas cumbres contienen y mantienen la sabia historia de miles de millones de años, registradas en cada piedra, valle, cima, barranco, etc., formando impresionantes sombras de noche y majestuosas figuras escultóricas naturales de día, como un inmenso museo de episodios tallados por la mano del tiempo.

 

ARQUETIPO EN RELACION

Como ya se ha explicado indirectamente, el arquetipo en relación con el noveno Arcano es el del sabio y prudente anciano, al cual en las culturas elevadas de la Antigüedad todos los asuntos de importancia le eran consultados. Así, la experiencia, la madurez y la edad espiritual son colocadas en su justo lugar y suficientemente idealizadas, a la vez que con una adecuada repercusión en la vida social y en los rumbos a largo plazo del destino de un pueblo.

Esto último en cuanto a la vertiente armónica y sublimada del Arcano 9 del Libro de Thot pero, igualmente, los viejos carcamales que con frecuencia controlan ciertas esferas de poder, continuando con éste hasta la muerte física, así como impidiendo que cualquier renovación fructifique, también forman parte de este Arcano como arquetipo disonante o inarmónico. Son los "padrinos" de los distintos clanes políticos, económicos, criminales, etc.

Es el símbolo de la experiencia y la astucia, al servicio del mal en este caso. El Ermitaño es igualmente el arquetipo del ser solitario y meditabundo, a veces ridiculizado por sus "rarezas" y, a la vez, admirado por tener la capacidad de escuchar los sonidos del silencio. Todos alguna vez hemos pensado, ante las dificultades, en "retirarnos" a un solitario paraje o a una alejada isla. Pero, igualmente, sabemos que una es decirlo y otra es hacerlo. Robinson Crusoe sería un ser humano vividor intenso de algunas experiencias del Arcano 9, aunque en un principio hubiera penetrado su portal más por necesidad que por otra cosa.

 

OTROS PERSONAJES

El Burócrata es el que cumple una rutina del mecanismo organizativo estatal, quizás con voluntad y responsabilidad acerca de su labor o, tal vez, disfrutando en apretar un poco más los tornillos espacio-temporales a los pobres desdichados que dependen de su ventanilla. El Hombre (o mujer) Gris, según el término usado por M. Ende en sus cuentos, que con cuasi-mortuorio rostro cumple mecánicamente con su papel de control necrófilo y estricto al servicio de su "padrino". Entre unos cuantos de estos últimos, a su vez, se maneja la mitad de las finanzas y el poder del mundo.

El Filósofo Realista, que con su profundidad y pensamiento abstracto ata lo concreto y lo pone todo al servicio de lo pragmático. El Pobre es el que vive el Arcano 9 con su ruina o debilidad económica, experimentando intensamente la soledad del que en la escala "tanto tienes, tanto vales" ocupa un puesto inferior. El Responsable que calladamente toma sobre sí incluso más de lo que le correspondería, sobrellevando estoicamente el peso sin molestar a nadie y sin esperar reconocimientos públicos.

El Estoico, que es aquél que posee fortaleza o dominio sobre la propia sensibilidad, sin dejarse llevar por motivaciones superficiales o sentimentalonas.

 

PALABRAS-CLAVE TRASCENDENTES

INTERIOR: el mundo de la interioridad personal y la sabiduría profunda en lo real.

MEDITACION: o profundización en las causas de los fenómenos de la vida.

MADURACION: como progresivo autodominio en las vivencias de la dimensión espacio-tiempo, ganando en capacidad de control sobre las mismas y en su asimilación interna serenamente.

SABIDURIA OCULTA: los secretos de las manifestaciones y los enigmas del devenir del tiempo se abren a la mente seria y concentrada.

PRUDENCIA: no hay precipitación en la toma de decisiones y se tiene una gran precisión en el uso del factor tiempo, colocándose a favor de éste y no en contra.

CONCENTRACION: de esfuerzos, de energías, de pensamientos, de voluntad...haciendo que nada quede desaprovechado ni huérfano, procurando que todo se ajuste a metas a medio y largo plazo, sorteando con diplomacia las dificultades presentes.

CONTROL: mediante hilos sutiles, lo que se dice, lo que se piensa, se siente y se hace, está conectado a la voluntad incluso después de generado o hecho. Por ejemplo, lo que alguien diga, puede en una cadena de causas y efectos tener repercusiones incluso mucho tiempo después de ser vocalizado. Cómo controlar (en ciertos límites) esos efectos, es cosa del uso de Saturno y el noveno Arcano.

 

SECUENCIAS

Como en la subida a la montaña, vivimos internamente la vivencia del Arcano 9. Ese sagrado esfuerzo muy íntimo al que en el ascenso tenemos que recurrir para no desfallecer, es la voluntad interna de Saturno. El frío aire en la cara nos curte no sólo la piel sino también las emociones y la propia sensibilidad. Según ganamos altura, la mente se despeja y va dejando atrás dudas, temores y vacilaciones. El vértigo se pierde y en plena integración con el abrupto paisaje conectamos con esa serena presencia de nuestro ser.

El cayado sirve de apoyo y a la vez de guía en cada paso, siendo cada uno un eslabón en la larga cadena sutil de las experiencias. El atardecer da a todo el entorno coloridos apaciguados y a la vez graves, según el ocaso penetra la cúpula celeste y amortigua los retazos de luz del horizonte. Comenzamos a escuchar la obertura del silencio, con increíbles instrumentos situados en cada colina y barranco, en el titileo de las estrellas que comienzan a despertar a la vista, en el susurro del aire a los entrantes y salientes rocosos, en la bruma que abajo retoma formas sin cesar como mares de nubes... Todo nos lleva a un verdadero estado de concentración en el más amplio sentido, es decir, un continuum entre el ser y la materia circundante, cuyas majestuosas formas nos conducen a penetrar lo esencial y real de las cosas.

 

EXPERIENCIAS

El Anciano de la Montaña vislumbra todo el entorno con mágica calma, pareciendo que todo lo observa dentro de un orden cósmico de inmensa puntualidad, donde nada deambula al azar ni está fuera del plan. No existe ansiedad ni angustia en su noble rostro; ni ansiedad porque el futuro ocurra, ni angustia porque éste no suceda.

El sabe que el curso de la Naturaleza no se equivoca, sino que es el ser humano el que con su autocontrol y su fortaleza interior se puede engranar armónicamente en los perfectísimos ritmos de la relojería universal. Igualmente, el Anciano de la Montaña tiene perfecta conciencia de que, según el hombre toma su responsabilidad ante el mundo, las propias leyes le van dando con el tiempo mayor margen en el quehacer de la vida, pues Saturno genera la fricción del ambiente, como más adelante crea la voluntad que estabiliza las circunstancias.

Así, el lento, duro y aparentemente impracticable al principio ascenso a la montaña, se transforma en la liberación de pesadas cadenas kármicas mundanas y en un ascenso a lo más condensado de la experiencia humana. Aquí y ahora, en el momento en el que el peregrino está en una medida de fuerzas con el espacio y el tiempo, cualquier sentimiento, pensamiento o incluso un cierto instrumento material es clave para lograr la culminación de los esfuerzos. Pocas cosas lleva el caminante encima, es decir, sólo lo justo e imprescindible que suponga necesidad, pero nada superfluo ni sobrante. Por tanto, el Arcano 9 es lo útil, relevante y necesario, lo cual se puede entender desde el ángulo materialista como lo conveniente a efectos de explotación económica o, desde una perspectiva más integral, lo esencial para que el ser humano consiga la sapiencia y sabiduría sobre la realidad.

En este último caso, usar las cosas convenientemente como centros de experiencia, pero sin apegarse inútilmente a ellas, es una de las claves en esa autodisciplina interna. Así, en la relación humana es la única manera para que ésta sea duradera y enriquecedora, pues un sentido de pertenencia o propiedad sobre otro enturbia la mutua compenetración.

 

MITOLOGIA

Es evidente que en las leyendas de Chronos o Saturno encontramos muchísimas analogías en el Arcano 9, tanto en su obscura faceta de afán y lucha indigna por el poder, mediante intrigas y subterfugios pero sin dar la cara, como en su segunda etapa en la cual se estableció en Italia para enseñar allí a sus habitantes los saberes de la agricultura y otros. Hay quien le relaciona también con Diógenes, que vivía en su barril y cuando salía caminando con su lámpara decía: "busco a un hombre". El se apartaba de los convencionalismos y banalidades sociales en la certeza de que un hombre auténtico posee el centro de sí mismo.

 

LAMINA DERECHA (TENDENCIA ARMONICA)

La voluntad está educada y se conocen las leyes de la naturaleza. La prudencia es el alma de los sabios. Y esto se aplica también a la discreción pues, muchas veces, si la palabra es plata, el silencio es oro. Se recoge y sistematiza la experiencia del pasado, pues se ve claro que sólo ver pasar el tiempo no es suficiente, más es necesario que la tradición y la experiencia sean asimiladas, pues partir de cero sería de necios. Existe circunspección, cautela, repliegue y meditación profunda en las pasadas y las próximas jugadas del ajedrez de la vida.

 

LAMINA INVERTIDA (TENDENCIA DESARMONICA)

Gran parte de la vida gira en torno a miedos y autolimitaciones, como el temor a la muerte, a la pobreza, a la pérdida de poder y dinero, etc. La sequedad, el cerebro frío y un temperamento rutinario afinan más con lo lúgubre de las cosas que con lo que desprende vida. El afán de controlar y limitar a otros ronda la obsesión. La creatividad propia es inexistente y esa esclavitud interna conduce a urdir de continuo estrategias para utilizar la energía generadora de otros. Estrujar al máximo las limitaciones humanas con fines feos y egoístas se convierte en profesión por vocación.

 

LETRA HEBRAICA EN CORRESPONDENCIA

La novena letra hebrea es THETH, que se suele traducir como "serpiente", seguramente en relación con la vara del Prudente que, como el cayado de Moisés, al convertirse en ese serpenteante reptil representa la energía interna, la seguridad personal, la astucia y la sagacidad. Según Papus, desde el ángulo oculto la letra THETH representa un "techado", quizás refiriéndose a un lugar seguro no sólo físicamente sino en lo espiritual: el "templo" de la Naturaleza o la arquitectura humana que trata de imitarlo.